pix

Menú de Temas

En el lado derecho de la página hallas el menú de temas organizado por secciones para una fácil navegación y ubicación de los temas buscados.
Comienza ya a disfrutar del material

Sala de Lectura

Las bondades de la muerte

La muerte es una bondad suprema que sirve a los Hijos de Israel para rectificar su alma. Por eso fue dicho acerca de El Eterno: «Piadoso en todas sus obras» (Salmos 145:17). Pues las principales obras Suyas son las almas, que son el producto de Sus manos concretamente.

Por tanto, cuando El Santo, Bendito Sea, observa que el cuerpo que fue formado con el aporte del hombre y la mujer, los padres biológicos del individuo, los cuales poseen carne proveniente de la Corteza -klipá-, no tiene utilidad para la rectificación de los preceptos, anula su existencia para propiciar la rectificación de Su parte, que es el alma.

Pues si no hubiese posibilidad de rectificación, ¿qué beneficio obtiene El Santo, Bendito Sea, al matar al ser humano y anular su existencia del mundo? Y además, ¿para qué lo creó en un comienzo si después de un número determinado de años le iba a causar la muerte? ¡Es algo que sorprende! Sin embargo, los eruditos conocedores de los misterios recónditos de la Torá han explicado que ciertamente este asunto de la muerte está asociado con el misterio de las reencarnaciones. Tal como lo enseñaron los sabios; y Pitágoras concordó con ellos.

Así es, pues, como El Santo, Bendito Sea, trae el alma al mundo terrenal para ver si rectifica sus acciones. Y la deja en el mundo para que cumpla la misión que le fue encomendada, rectificando lo que le fue asignado. Y si no rectificara lo que se le encomendó, se la corta, por ser un árbol que no produce frutos.

Ahora bien, respecto a la rectificación a través de la muerte, lo cual es bueno para los Hijos de Israel, el profeta dijo: «¿Acaso no podré Yo hacer con vosotros como este alfarero, Casa de Israel?, dice El Eterno; he aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, Casa de Israel» (Jeremías 18:6).

Pues el alfarero, cuando ve que la vasija que está elaborando no saldrá apropiada, deshace la forma que había construido y vuelve a trabajar el material dándole una forma más adecuada. Así fue dicho respecto al misterio de las reencarnaciones: «Modificas su rostro, y le envías» (Job 14:20). Es decir, si en un principio tenía cara de león, en la nueva reencarnación vendrá al mundo en forma de toro.

Lo mismo sucede con las demás variantes, siendo la intención Divina rectificar las almas del modo más propicio y bello para ellas. Pues si esta no fuese la intención Divina en lo referente a la muerte para la rectificación de las almas, sería difícil de entender. ¿Acaso el artesano que hace su labor de modo correcto, y después de recibir la paga por el trabajo que le demandó arduo esfuerzo, es posible suponer que piense en anular lo que hizo? Sin lugar a dudas se dirá de quien piense así que no es un hombre cuerdo; a menos que dijese que desea anular lo que hizo para cambiar el aspecto anterior a un aspecto diferente, más bello y adecuado.

Así sucede con la artesanía elaborada por El Santo, Bendito Sea, como está escrito: «¿No es Él tu Padre, tu Amo? ¿No te ha hecho y formado?» (Deuteronomio 32:6).

El hombre fue hecho y construido con la sabiduría suprema, incluido de todos los mundos. Pues si no hubiese rectificación a través de su anulación de este mundo, no lo mataría. Y todo se conduce acorde a la conducción de los entes inferiores. Si los entes inferiores se comportan apropiadamente, haciendo buenas obras, la Presencia Divina, denominada circuito –Galgal-, porque a través de ella circulan –reencarnan– las almas, desnivela hacia el flanco de la derecha, el de la bondad, y el mundo estará rectificado; y si las obras de los entes inferiores son malas, desnivela hacia el flanco de la izquierda, el del rigor. A esto se refiere lo que se enseñó en el Zohar: Este Galgal nunca descansa, indicando el giro de las almas en el mundo, las reencarnaciones. Y las almas suben y bajan, van y vienen (Reshit Jojma apartado Ahabá 6:42).

  Volver a Inicio
--------------------
 

 

Energía del Nombre

pix

El nombre propio es el ente que capta la energía cósmica a través de las letras que lo integran y la proyecta sobre la persona. Esa energía es determinante en la formación, el forjado, y el desarrollo de la personalidad, como así todas las cualidades y capacidades innatas.

Enviar un nombre

Atributos

Es importante conocer el medio que permite captar la energía suprema a través de la voluntad. Y ese medio son las letras hebreas, con las que fue creado el mundo, y por ende, todas las almas, y también los nombres propios.

Contacto

Contactar con nosotros es muy fácil. Y nos es muy grato recibir vuestras cartas. Por eso, he aquí varias opciones para contactarnos.

ad ad ad

E-mail: contacto@hebraicadigital.com