Actualidad



por Gabriel

BALAK Y BILAM

Nuestros antepasados arribaron a las afueras de Moab y originaron un pánico a velocidad rauda entre sus pobladores, sabían que HaShem mismo había entregado en sus manos a sus vecinos jefeados por los gigantes Sijón y Og, quienes habían sido unos poderosos protectores de los moabitas. Al ver todo esto, el pueblo de Moab entró en pánico y empezaron a buscar soluciones. Una de ellas fue nombrar a Balak, quien era un simple noble, no era de linaje real, sino que por la emergencia lo nombraron. En otras circunstancias realmente no hubiera llegado a ser rey. Pesó para su nombramiento que era un poderoso héroe destacada en las artes de la guerra y además uno de los más grandes hechiceros de la época.

Una vez nombrado rey Balak el hechicero se dio a la tarea de descubrir por qué el pueblo judío era tan exitoso y no tenía rival que se les opusiera y además que razones mediaban para que desde que salieron de Mitzraim, derrocaban nación tras nación. Pidió ayuda Balak a algunos sabios para conocer cuál era el terrible secreto que encerraba el pueblo de Israel. Entre los sabios medianitas, de donde era procedente el mismo Balak, surgió la respuesta. Los sabios le dijeron: “Vos deseáis saber dónde descansa su poder y el del sus seguidores: descansa en sus bocas. Cuando ellos claman a Di-s, El cumple todo lo que ellos le solicitan” (Zebajin 19)

Con base en este consejo, Balak decidió convocar a Bilam, ya que los sabios además le dijeron que combatiera a los judíos de la misma forma es decir con palabras. Bilám era un experto en las artes de las bendiciones y de las maldiciones, un mercenario de dichas artes que no tenía reparo, por dinero, en bendecir a una persona y más tarde si le pagaban pues maldecirla, lo que le interesaba nada más sin mayores remordimientos era el dinero. Con respecto a la figura de Bilám existen dos opiniones, la primera de acuerdo a lo que dice la Guemará en Sanhedrím 105ª, que este hombre Bilám era hijo de Laván, el que había sido suegro de Iaacov y padre de sus esposas, quien como sabemos había sido muy diestro en las artes ocultas y la hechicería. De hecho recordemos también que su misma hija Rajel le había robado los ídolos, que era unos cráneos de niños recién nacidos, que Laván utilizaba por medio de la hechicería para que le predijeran el futuro.
La otra opinión con respecto a la persona de Bilám surge de Séfer Zekukim Denura, citado por el Etz Yosef en donde nos dice que este siniestro personaje era el nieto de Laván. Sea como sea uno u otro, Bilám fue un hombre de muy dudosa reputación pero si muy conocido como un poderoso hechicero. Como vimos era experto en las maldiciones y en las bendiciones para las cuales recibían fuertes sumas de las personas que deseaban maldecir a sus enemigos o bien atrae grande éxito y fortuna sobre sus vidas.

Bilam era un rashá además de sus actividades ocultas y de hechicería, entre otras maldades, este hombre estableció antros de juego, es decir, sitios ocultos donde las personas se dedicaban a los juegos de azar. De igual forma es la primera persona que se conozca, que estableció los primeros prostíbulos en la antigüedad. Además nos relata el Midrash Rabba y parte del Tanjuma, que Bilám practicaba entre otras abominaciones, la zoofilia ya que se allegaba a su asna cuando caía la noche. (Tikunei Zohar Bamidbar Rabá 21,14)

EL rey Balak tampoco escapaba a un conspicuo “currículum vitae”, fue un hombre poderoso en cuanto a la magia se refiere, fue el más grande mago en medio de los moabitas, quienes como sabemos fueron descendientes de Abraham. Balak conocía, por medio de su magia, los sitios específicos en los cuales un mago podía proferir un decreto para que se cumpliera en la realidad, conocía entonces esos sitios de poder que pocos conocían. Bilam por su parte, si bien es cierto no conocía de esos sitios, si conocía a cabalidad LAS PALABRAS que se debían emplear para hacer efectivo un hechizo, razón entonces de más, para que Balak lo requiriera porque conocía sus poderes. ( Sifri 8)

Pero volvamos unos instantes a Balak. Este rey recién nombrado era un adversario de cuidado, quizás no de temer por sus cualidades de estadista o su gran inteligencia sino por el manejo que hacía de las fuerzas de TUMA, es decir de impureza. Si bien es cierto Bilám las manejaba mejor que él, no se le podía considerar pasible de desprecio. El Midrash nos relata concretamente acerca de algunos de los poderes que tenía este rashá. Balak conocía el arte de la creación de aves para que le revelaran secretos. Dando forma con oro, plata y cobre, lograba moldear el cuerpo de un pájaro el cual unía a precisas horas del día hasta darle una forma completa. Formado el ave, le ponían en su boca una lengua proveniente de un pájaro vivo y la figura ya completa la ponía en la ventana por siete días para que recibiera el sol durante el día y la luna durante la noche. Al cabo de los siete días, dicha lengua empezaba a hacer ruído en señal de que el hechizo estaba funcionando y acto seguido el mago o Balak en este caso, le atravesaban la lengua con una aguja de oro y era así como ya dicho ídolo empezaba a hablar y a predecir el futuro. En esto el rey Balak era todo un experto basta con ver detalladamente su mismo nombre: “Balak ben Tzipor” “Balak quien podía adivinar el futuro por medio de un pájaro mágico”. Como vemos los poderes que ostentaba este rashá no eran para despreciar. Sin embargo no contento con ellos buscó a otro rashá para perjudicar al pueblo de HaShem equivocándose en que él creyó que el pueblo de Israel era un pueblo como los demás que fácilmente se podía derrotar. Craso error!

Bilam sabía entonces el momento preciso y las palabras correctas para que una maldición fuese efectiva. Balak no sabía esto, pero si conocía el sitio exacto en donde estas cosas se podían hacer para que también fuesen efectivas. De manera jocosa y recordando series de la tele de hace ya muchos años y que le traerá recuerdos a algunos, los llamaré “el duo dinámico”.

Lo que este “duo dinámico” no conocía era que el pueblo de Israel tenía un Guardián, un Guardián como dice en Tehilim que nunca duerme, pero que era necesario que lo supieran.

Y fue así como ni todos los poderes juntos de estos dos malvados fueron suficientes para hacer recaer las maldiciones de Balak sobre el pueblo de Israel, ya que cada vez que Bilám lo intentaba, de sus labios salían bendiciones para el pueblo de Hashem.

Lo que rescatamos de todo esto, es que por más poderosos, por más hechiceros, por mejor dominio que tenga cualquiera de las arte ocultas, Hashem comanda todas las fuerzas del universo, lo domina todo y nada se mueve sin su voluntad, de manera que El cuida siempre como Guardián de su pueblo y nada ni nadie, NOS PUEDE DAÑAR. Finalmente y a manera de corolario, Hashem a pesar de todo, tuvo cierto grado de misericordia para con Balak ya que de su descendencia surgió Ruth la moabita, abuela de David Hamelej. “A pesar de que Bilám y Balak no ofrendaron sacrificios con motivos puros, sino más bien por malvados motivos ulteriores, Hashem no obstante los recompensó. Balak como resultado, se convirtió en el ancestro de Ruth, la conversa moabita y madre de la dinastía real Davídica” (Shir Ashirim Raba 1,19)

Gabriel 

Últimos artículos publicados  

 


Envíanos tu comentario

Nombre:

E - Mail:

Asunto:

Recomendado
Redes Sociales
Imperdible
Seguimiento
Novedad
Buena onda
Editoriales
Entretenido
Sensacional
Videos Alegres
Shabat
 
 
 


Copyright 2007 Todos los derechos reservados
Judaismo Virtual

 

fin

Esta pagina ha sido visitada veces