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El dinero o la vida

"Tu dinero o tu vida" fue la alternativa que se le dio a Jack Benny, cómico famoso por actuar como un personaje tacaño en uno de sus show, por un asaltante que lo hostigó. Cuando Benny no respondió, el asaltante repitió su pregunta. Después de un largo silencio seguido de un tercer mandato de responder, Benny contestó, "Estoy pensando, estoy pensando" - y la audiencia del estudio saltó con una risa que se mantuvo por unos minutos sin parar.

Cuán humorístico es imaginar que alguien pueda en realidad necesitar de tiempo para considerar cuál - el dinero o la vida - es la respuesta más apropiada.
Y cuán trágico es darse cuenta que mucha gente, cuando es confrontada con la misma decisión, toma la decisión equivocada y elige el dinero sobre cualquier otra cosa que le da significado real a sus vidas, como la pareja, los hijos, la amistad, la salud, un amigo, la decencia, lo moral….la Tora y sus mandatos….

El dinero tiene una profunda influencia emocional sobre lo que somos (tanto si lo tienes o no y como consideran algunos “tanto tienes, tanto vales”), escogemos a veces aquel amigo que nos impacta por sus atenciones y sus pertenencias y no por el “humilde” buena gente pero que pareciera no ofrece un futuro muy cómodo, pensamos que no tiene mucho que aportarnos.

La ironía de la vida es que en nuestra juventud dejamos nuestra salud por la riqueza, de modo que en nuestra vejez podamos usar nuestra riqueza para tratar de recobrar nuestra salud y así se nos pasa la vida sin vivirla realmente, solo coleccionando, hasta que nos damos cuenta que quizás nos equivocamos y le damos consejos a nuestros hijos y nietos que no lo hagan igual, pero ese fue el ejemplo que les dimos, eso fue lo que vieron y vivieron, lo material por sobre todo lo demás.

La Revista Fortune sacó su lista anual de las personas más ricas del mundo. Bill Gates de Microsoft aún está primero en la lista, cinco miembros de la familia Walton están incluidos dentro de la lista de los más adinerados del mundo. Cuán importante es aprender de las últimas palabras del fundador de Walmart, el Sr. Sam Walton, que en su lecho de muerte pronunciaba sus últimas palabras. Él había entregado su vida por su negocio , sin embargo, tuvo un costo. Casi nunca compartió tiempo con su esposa, sus hijos, ni con sus nietos. No se permitió momentos de compartir, de abrazar a un nieto, jugar, reír y disfrutar de reuniones con sus seres queridos. ¿Sus palabras finales?: "¡Lo arruiné!".
Él tenía billones pero según su propio reconocimiento al hacer el balance de su vida simplemente falló.

Einstein comentaba: "No trates de convertirte en un hombre de éxito, trata, en vez, de llegar a ser una persona con valores". Y eso, incluso para Einstein, no era relativo -sino una verdad absoluta que seguramente lo absorbió de su herencia judaica.

El rey Salomon en Kohelet (Eclesiastés) nos advierte: "Hay un grave mal que he visto bajo el sol: la riqueza guardada por su dueño en su perjuicio", ya que el dinero es una prueba para el ser humano y no son muchos los que salen airosos de la misma.

El Jafez Jaim compara a quien corre detrás del dinero con un ministro del rey que estaba acostumbrado a comer los mejores manjares, tomar las bebidas más importantes y a deleitarse con los mejores placeres del mundo. No se privaba de nada y sus sirvientes hacían su voluntad por completo. El sentirse omnipotente lo hizo rebelarse contra el rey, quien decidió darle un castigo ejemplar: lo colgaron en una elevada torre inclinado hacia el abismo que aparecía a sus pies. A cada instante observaba el peligro de caer y morir destrozado. Parte del castigo era que en ese lugar le siguieran dando todos los manjares a los que estaba acostumbrado. ¿Acaso podía disfrutar de ellos sabiendo que su vida estaba en constante peligro? Con seguridad que hubiera preferido alimentarse con pan y agua solamente, antes que ver a la muerte frente a sus ojos en forma continua. Es lo que sucede -concluye el Jafez Jaim- con aquellas personas que corren detrás de los lujos y placeres de la vida. Es probable que por una mala operación comercial caigan en la pobreza. El sufrimiento será temible, debido a que se acostumbraron a vivir con muchas comodidades y lujo.

El dinero ejerce una gran influencia sobre lo que somos, muchas veces tendemos a asignar un valor relativo a cada cosa que hagamos, un dicho muy conocido “time is Money”, el tiempo es dinero, así , pareciera que todo tiene un “precio” o valor material. Trazamos metas y cuando llegamos a estas, queremos más y más y más….
Con la actual crisis mundial, muchos ejecutivos que tenía excelente inversiones tanto en valores como propiedades se vio afectada por la situación global, se sentían seguros, diversificaban sus entradas ,las cuales cayeron de repente, compañías en quiebra, propiedades con hipoteca cuyos montos hoy no son reales ya que puedes adquirirla por menos de la mitad de su precio inicial. Se tenía, casi la certeza que “era dueño del mundo” y el mundo (financiero) se desplomo con ello “arrastrando” a muchas personas cuyas vidas se volcaron casi exclusivamente en lo material, dejando para más adelante la vida familiar. Habituados a un nivel de gastos y consumo que difícilmente podrán disminuir, ya que se fueron acostumbrando a un tren de gastos en constante aumento.

El Rey David en los Salmos dice que uno debe “comer del esfuerzo de sus manos”. Esto implica claramente que solamente las “manos” de uno (es decir el modo de comportamiento) debe estar involucrado en lograr el sustento. Sin embargo la mente de uno debe estar en la Torá. La inquietud y preocupación por la parnasá (sustento) son totalmente inaceptables.

Entonces si el dinero no es todo ¿Por qué creó Di-os al hombre de modo que su satisfacción dependiera de su trabajo? ¿No sería mejor seguir recibiendo una especie de mana? ¿Por qué le dijo Di-os al hombre que con el sudor de tu frente comerás el pan? La respuesta es porque a través del trabajo, el hombre se vuelve un dador, colabora con la vida. El hombre fue creado de modo que su placer mayor se derivara de sus propios esfuerzos, Di-os le dio un don: la capacidad de volverse espiritual y un ser Divino, socio igualitario en la creación, haciendo, dando, aprendiendo, compartiendo, construyendo, recibiendo, conectándose con otra dimensión….

Debemos recordar cuál es el objetivo real en nuestras vidas y la necesidad del trabajo y producir bienes materiales además de la importancia de los números de nuestra cuenta bancaria.
¿Cómo se puede compaginar el trabajar y las necesidades materiales para lograr un objetivo más trascendente? Pues llevando nuestros negocios y trabajos de modo ético y honesto, tratando con respeto a los empleados, proveedores, clientes o pacientes, no engañándolos o aprovechándonos de su ingenuidad o necesidad, haciendo caridad y dando para caridad. Reconociendo que es Di-os quien nos bendice con la prosperidad, si bien es importante actuar y trabajar, pues “ayúdate para que Di-s te ayude”. Comprendiendo que cada nueva oportunidad de realizar nuestro trabajo es en realidad una oportunidad de difundir Divinidad. Indudablemente nos toca trabajar mucho para lograr hacer de este mundo un hogar en la que more Di-os, y sobre todo trabajar muy duro para tener, pero sobre todo para lograr “ser”, ya que el objetivo de tener es lograr ser mejores individuos.

Nelly kaufman de klein

Bibliografía:

- http://www.aish.com/
- http://www.jabad.org.ar/
- Kohelet
- Revista Fortune
- http://www.empresas.co.cr/Internet/Top-20-personas-mas-ricas-del-mundo.html

 

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